Némesis

Bitácora del Dr. Julian Arguer
Bitácora - Sesión 2 (Conflicto)

¡Que la Madre Tierra nos proteja! se eleva como nada lo ha hecho antes delante de mí, se pierde en el cielo y la vista no es capaz de determinar dónde termina…ni que raíces tan profundas tendrá. La hemos llamado “La Espina”…y aunque creo que comenzar por el principio puede ayudar no resolverá todas las dudas que me surgen delante de semejante fenómeno de ¿la naturaleza?.

Soy Julian Arguer, xenogeólogo jefe en la expedición a Uvenn. Cuando me ofrecieron el destino soñado por cualquier especialista en mi campo en la fundación Sagan, solamente dude 30 segundos, ahora mirando atrás comprendo que tuve por lo menos que reflexionarlo 30 años. Mi ambición científica me cegó para llevarme también a mi hija conmigo, que acaba de terminar su tesis doctoral en “Degradaciones geológicas en ambientes no-ordinarios”. Cuando desperté a bordo del trasbordador mi hija había sufrido graves problemas respiratorios que aun hoy amenazan su vida por culpa del sabotaje en la nave. En ese momento aún no me di cuenta de las graves deficiencias en seguridad y responsabilidad que estábamos sufriendo. Me volqué en atenderla día y noche y cuando por fin llegamos a Uvenn, mi hija me obligo a aceptar ser uno de los miembros de la primera expedición que bajara al planeta.

El grupo era de lo más heterogéneo, y para esta misión a mi entender algo absurdo. Cuatro hombres armados, dos miembros sanitarios y solamente yo como científico. ¿Desde cuándo esta misión había dejado de ser civil y de rescate para ser tan claramente militar?
Mis primeras observaciones de Uvenn y por las infografías y documentación anterior a la perdida de señales me hacían suponer que ciertas formaciones rocosas podrían ser muy interesantes de estudiar, así que recomendé al conductor del vehículo tomar esa ruta para poder hacer un primer estudio de campo. Me quede asombrado por las caras de estupefacción y el claro poco respeto que tenían por mi opinión científica. Cuando paramos solamente dicho conductor y yo bajamos a tomar muestras y reconocer el terreno, el resto de los miembros prefirió quedarse dentro del vehículo…¡¡¡ayyy!!!, como me recuerda esto al problema que vivimos con nuestros jóvenes en nuestros hogares y como ya nada les interesa ni les incita la curiosidad. Mucha mente vaga era lo que había allí concentrado. Menos mal que el joven, el Teniente Roland, al que desde aquí agradezco su interés y su preocupación hacia mi seguridad, parece una mente despierta, una mente formada.

Mi regocijo fue supremo cuando comprobé que en las partes solidas (ya que había gran concentración de lagunas y pantanos) del terreno había una gran proliferación de minerales muy útiles y de gran valor. Debo encontrar respuesta a por que aun a pesar de su cercanía a la arcología a la que nos dirigíamos aquel lugar no había sido explotado mineralmente hablando.
Ante el nerviosismo por la fauna local y la insistencia desde el vehículo para que nos fuéramos, tuve que terminar precipitadamente mis primeras valoraciones y proseguimos hacia la arcologia.
Por aquel lugar hacía mucho tiempo que no habitaba ni un alma, estaba, por lo menos estéticamente, en un estado de completo abandono. Además, parecía que un gran conflicto o problema había acaecido entre sus cuatro paredes. Nos encontramos con diversos problemas para entrar empezando con que los códigos no funcionaron y con que las puertas estaban selladas..¡¡Desde dentro!! Empecé a pensar que dentro hallaríamos un ambiente completamente insalubre por los cuerpos descompuestos de los antiguos habitantes de la arcologia. Pero no fue así, no quedaba ni rastro de ellos y solamente en los rastreos posteriores pudimos hallar algo que se asemejaba a un resto biológico.

Las grandes ideas y la descoordinación reinaron desde el momento en que el Coronel decidió tomar el mando y todas las decisiones sobre planificación y el reconocimiento, primando las absurdas decisiones militares a los bien fraguados pensamientos racionales. Un clarísimo ejemplo de esto fue que se permitiera a James Callaghan y su mujer separarse del grupo principal, poniendo en peligro sus vidas y comprometiendo el éxito de la misión como así sucedió cuando ella quedo atrapada por una puerta y tuvimos que discutir acaloradamente sobre la resolución del problema. No tengo miedo de admitir que todos los demás miembros de la expedición optaron por una “solución quirúrgica” del problema, literalmente. Menos mal que Yakov Seurel y yo pudimos en esa ocasión imponer el sentido común y la humanidad y salvar a la joven de perder la pierna. Aunque creo que la posición de Seurel era meramente aparente para granjearse las simpatías perdidas en la nave a raíz de su anterior decisión en la que perdieron la vida 30 personas, salvando la del Coronel, mientras que a mí solo me movía la necesidad de salvaguardar aquello que nos hace humanos: la compasión y la empatía hacia los demás. Y es que si perdemos hasta lo más básico, ¿que nos queda para poder mirarnos al espejo por la mañana?

Tras muchos periplos y descalabros que otros ya han reflejados en sus informes, conseguimos reiniciar el sistema y dotar al complejo de los sistemas de soporte necesarios para colonizar la arcologia.

Durante dos semanas estuve muy ocupado yendo y viniendo al yacimiento al que se ha denominado de manera oficial para que así conste en los registros “Yacimiento Arguer”, pero creo que debería conocerse popularmente como “Yacimiento de los 30” en reconocimiento simbólico a aquellos que perdieron sus vidas en la nave.

Hasta que un día como otro cualquiera se produjo un derrumbamiento y un grave fallo en el reactor. Menos mal que por una vez, dejaron que trabajáramos los técnicos para su reparación. Fui convocado inmediatamente a la arcología y tras poner en peligro mi vida en varias ocasiones conseguí llegar al núcleo que fallaba y amenazaba con provocar una singularidad de consecuencias impredecibles. Entré, aun a pesar de las advertencias de peligro por radiación solamente pensando en el bienestar de mis conciudadanos y que de fallar en esta ocasión se pondría en peligro toda la misión de recolonización. Tuve que obligar al Coronel a entrar conmigo para que introdujera los códigos que le iba indicando en la consola de control y rápidamente solucionamos el problema gracias a mi pericia, no sin antes sufrir una fuerte descarga eléctrica. Al parecer y según nuestras investigaciones todo apuntaba a que habían entrado en conflicto los dos reactores, pero había algo más…una interferencia externa. Así, llegamos a la Espina.

Tenemos que lamentar la pérdida de algunas vidas preciosas para la misión, entre ellas la de nuestro presidente civil y el vacío de poder ha sido aprovechado por el poder militar para llevar a cabo una declaración de ley marcial que esperamos no se alargue más allá de lo justo. Mientras, la democracia tiene que continuar y recalco que esta es una misión civil y el control debe volver a manos civiles.

Así que, oficialmente, presento mi candidatura para la presidencia de la misión, y sin falsa modestia por mi parte, me considero la mejor elección. Nuestra misión ahora corre graves peligros: La incompetencia de los que están al mando, el peligro de una revuelta civil instigada por los terroristas y la segura represión por parte del ejército que solo creará más odio y resentimiento.

Tengo grandes ideas y propuestas para Uvenn, que desvelare próximamente cuando sean declaradas oficialmente inscritas las candidaturas y, lo digo sinceramente, por la posible represión militar a mis ideas.

Un saludo conciudadanos, y que la Madre Tierra nos ayude a todos.

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Extractos del diario personal del teniente Roland
Bitácora - Sesión 2 (Conflicto)

No me gustó este planeta desde el principio.
En el mismo instante que bajamos a la superficie, lo supe. Lo supe porque allí no había nadie, ningún signo vital en las arcologías, ningún superviviente. Lo que yo había imaginado como una misión de pacificación o al menos de contacto y asimilación, había quedado reducida a la exploración de un planeta muerto.
A pesar de ello, me presenté voluntario para formar parte de la avanzadilla que trataría de activar el sistema principal de la arcología más importante. De haber un momento de gloria, lo más seguro es que fuera allí. El resto de mi equipo lo conformaba James Callahan y su mujer, dos sucios mercenarios, Elisa Hernández, auxiliar médico, Dr. Deveraux, jefe médico, Dr. Arguer, xenogeólogo, Yakov Seurel, diplomático, y Grant, coronel del ejército de la expedición. Demasiada gente para mi gusto, y mucho inútil, pero obedezco órdenes y no me quejé.
Durante el viaje de camino a la arcología, el xenogeólogo insistió en hacer una parada para que pudiera explorar unas cuantas rocas. El coronel accedió, a pesar de que la parada, no planeada, podía poner en peligro la exploración y retrasar el objetivo de la misma. El científico pareció muy excitado con lo que sea que encontró. Por lo visto Uvenn dispone de grandes yacimientos minerales. En aquel momento, observé una sombra moverse por el pantano. Juro por lo más sagrado que algo se movió, aunque los sensores no detectaron nada. ¿Un animal? ¿Una persona? No lo sé, pero allí había algo. A pesar de mis reticencias, continuamos el camino.
Fue cuando llegamos a la arcología cuando se produjo el primer incidente: el vehículo recibió el impacto de una mina casera; un artefacto primitivo dejado allí mucho tiempo atrás, que reventó nuestro transporte y nos dejó aislados en la arcología.
Pronto se tomaron decisiones y nos dividimos en dos grupos para trata de llegar lo antes posible a la sala de control. Por el camino encontramos evidentes señales de lucha, destrozos de todo tipo y puertas selladas. Resultaba claro que allí se había producido algún tipo de lucha o revuelta, pero no teníamos tiempo de investigar al respecto; nuestras reservas de aire eran limitadas y había que darse prisa.
La mujer del mercenario sufrió un percance al quedar atrapada por una de las puertas hidráulicas. Eso añadió aún más presión. Si no encontrábamos la sala de control pronto, perdería la pierna, de acuerdo con las indicaciones del jefe médico.
Antes de alcanzar nuestro objetivo, dimos con uno de los gigantescos jardines hidropónicos de la arcología. Sorprendentemente, algunos cultivos se mantienen en buen estado de conservación.
Fue allí donde nos asaltó el animal extraño: una especie de sabueso, del tamaño de un caballo, que parecía adaptado al propio planeta y al que no le gustó demasiado que invadiéramos su territorio. Mientras que el coronel lo distraía, conseguí situarme en su flanco, y disparar con precisión a su cabeza. Acabé con su vida allí mismo. Fue un disparo fácil, y no puedo evitar reconocer que me decepcionó un poco que el combate fuera tan sencillo. Creo que no encontraré en este planeta ningún desafío a mi nivel.
Sea como fuere, después del incidente, llegamos a la sala de control y reiniciamos el sistema. Se sucedió una discusión al respecto, ya que el reinicio suponía que la puerta que atrapaba la pierna de la mujer se cerrara, pero el coronel y los demás lo tenían bastante claro: el bien de muchos se impone al bien de unos pocos. No obstante, tras la insistencia del político y el xenogeólogo se bloqueó la puerta para evitar la amputación de la mujer. Tuvimos suerte, y la caja de herramientas que se usó, aguantó suficiente para sacarla de allí.
Una vez activado el sistema principal, enviamos un mensaje de socorro y esperamos la ayuda.
[…]
Dos semanas después de nuestra llegada, la arcología se había ocupado casi al 100%. El nuevo reactor se había instalado y todo el mundo se sentía feliz de volver a su rutina, preparando una posible recolonización.
Bueno, en realidad no todo el mundo. Algunos trasnochados se habían atrevido a lanzar afirmaciones gratuitas y desde las sombras, como siempre hacen. Propagaron la falacia de la existencia de una arma de destrucción masiva en poder del ejército, sin duda para socavar nuestra autoridad en el planeta. El mensaje, un mensaje de texto enviado a todos los dispositivos de datos de la expedición, se lanzó desde un dispositivo que utilizó el sistema arcaico de la arcología para enmascarar su origen.
Fue el coronel quien encontró el dispositivo, después del derrumbamiento y avería del reactor.
Aún se desconocen las causas del derrumbamiento, pero sospecho de los periodistas, cuyas actividades subversivas se hacen más claras a cada momento que pasa. No me extrañaría que formaran parte del entramado terrorista que amenazó nuestra seguridad durante el viaje. Fuera como fuese, ha supuesto un punto de inflexión en nuestra misión. Hemos tenido decenas de muertos y heridos graves. El oficial médico tomó la decisión tajante y difícil de tratar solo aquellos con posibilidad de salvarse, debido a la falta de suministros apropiados. No será una decisión popular, de eso estoy seguro, pero necesitamos más hombres como él si queremos que todo esto que hacemos llegue a buen fin. Las familias de los muertos terminarán por comprenderlo si son inteligentes.
La avería del reactor parece estar relacionada con la reactivación del antiguo, aunque la información es contradictoria y aún no estoy seguro. No me dio tiempo a analizar los datos; fueron el coronel y el Dr. Arguer quien lo repararon a través de la consola del reactor antiguo. Tuvieron mucha suerte en su labor, ya que lograron estabilizarlo antes de que las singularidades provocadas por el malfuncionamiento del reactor nos hicieran volar por los aires.
Fue cerca del reactor donde encontraron el dispositivo desde donde se emitió el mensaje insidioso y también desde donde se detectó una extraña señal que interfería con el sistema principal de la arcología (y tal vez con el funcionamiento del reactor).
El coronel no dudó ni por un segundo en marchar hacia el foco de esa extraña señal. Cuál no sería su sorpresa al dar con algo inesperado: en lugar de tratarse de la guarida de descontentos de la expedición, localizó una extraña construcción, que pronto se ha bautizado con el nombre de Espina. La Espina surge de las raíces del propio planeta y se eleva hasta los cielos… No sabemos nada más, ya que el coronel montó enseguida un perímetro de contención y ha prohibido que se acerque nadie ni que se difunda la noticia hasta nueva orden. Ardo en deseos de investigar el lugar; podría ser lo primero realmente interesante que encontramos en la expedición. Supongo que no tardaré mucho en poder acceder a la Espina, sobre todo después de que el coronel haya declarado la ley marcial tras los actos de sabotaje que se han sucedido estos días. Muerto el presidente del consejo y con el caos tras el derrumbamiento de la arcología era el único camino a seguir. Aunque aumentará la intranquilidad en los civíles, ésto ha dejado de ser una operación de sencilla exploración. Dejo de serlo desde que pusimos un pie en el planeta.
[…]

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Diaro de Yakov Seurel a la expedición de la colonia Uvenn
Bitácora - Sesión 1 (El Viaje)

“(…) el presente es la viviente suma total del pasado.”

ENTRADA PRIMERA:

Con un abarrotado observatorio Sagan para escuchar las palabras del presidente de la Confederación sobre la expedición a Uvenn me dispongo a buscar un sitio con mi asistente, el señor Cargill. Las dudas que nos asaltan son muchas respecto al viaje, esperamos que la exposición oral del presidente arroje un poco de luz sobre nuestras incógnitas. Después de una exposición clara a traves de los puntos mas importantes sobre la misión, se deja paso
a un turno de preguntas para que los asistentes, entre ellos la prensa,pueda tomar notas e impresiones para luego informar a la ciudadanía de la Confederación. Esta expedición a Uvenn abre nuevos horizontes a muchos de los allí presentes, entre los cuales me incluyo, agradezco la fe depositada en mi por el presidente de la Confederación, para que en el caso de que quedasen supervivientes en la colonia ofrecerles la ayuda pertinente y poder iniciar y afianzar las relaciones diplomáticas formales para una posible entrada de la colonia en la Confederación, de no ser así, la mision deberia intentar averiguar que es lo que ha ocurrido en dicha colonia.

En el coctel posterior conozco a la señorita Endariz y al señor vyn Feir, serán compañeros de misión, los motivos son dispares en ambos, en lo que respecta a la misión, no obstante confio en que puedan llevarlos a cabo. Sin embargo el presidente Maxilian, en conversación privada conmigo, deja patente su recelo de las opiniones vertidas por los Holísticos en lo que a la misión se refiere, ¿no sé muy bien que quiere decir? ¿sabes más de lo que dice? ¿es lo que los Holísticos quieren que diga?, en fin solo el destino dirá lo que estos consejeros han augurado a través de sus cálculos, también es cierto, que sería de necios no tenerlos en cuenta. No menos tranquilo me deja el Coronel Benjamin J. Grant, el cual sin entrar en sus habilidades militares (las cuales no cuestiono dada la importante misión que vamos a encarar), si hace que ponga en duda dado el caracter civil de la misión y mas sabiendo el oscuro pasado de lo que ocurrió en Argos Lex, como dejo patente una de las periodistas, que este a cargo de la protección armada, en caso de problemas de la misión.

No obstante entiendo que la justicia le absolvió y que todas las personas merecen una segunda oportunidad.

ENTRADA SEGUNDA:

Por fín llegó el día en el que un transbordador espacial nos lleva a la nave amazona,EVA, que viajará a través del espacio omega hasta la lejana Uvenn, mentiría si dijera que los nervios no me atenazaran.Después de una aburrida pero necesaria visita guiada a la nave, con sus principales lugares y normas a bordo, nos asignan la cubierta donde hibernaremos ademas de asignarnos los grupos que harán los turnos de una semana, los cuales se haran cargo de la nave mientras dura ese periodo con la supervisión de la oficial amazona al cargo. Sin mas dilación nos preparan para la hibernación, una especie de letargo inducido, el cual deja al cuerpo en un estado de funcionamiento mínimo. Lo siguiente que vea una vez la aguja atraviese mi cuello y se cierre el tubo de hibernación será al oficial encargado de darnos el relevo, efectivamente es un parentesis en la vida que no recuerdas como vivido, un coma al cual ni los mas habituados a ello se acostumbran. Cuando despiertas del letargo el cuerpo no responde como debería, la adaptación es lenta, el cuerpo va recuperando su funcionalidad poco a poco, una de las frustraciones a tener en cuenta es el hambre con el que despiertas, pero que no puedes saciar hasta pasado cierto tiempo de ingesta de líquidos primero, en fin creo que no me habituaria nunca a ello. Mi turno lo componían el coronel Grant, el señor vyn Feir, la suboficial a bordo Ariadna, Virgil un técnico (al cual debemos la vida), Hideo otro ingeniero, y el cabo Laszlo subordinado del coronel. Pensé que el turno de una semana viajando por el espacio omega sin hacer otra cosa que mirar que los parámetros de los paneles de control de las vainas de hibernacion se mantuvieran en los niveles adecuados, jugar largas partidas de ajedrez virtual sin otro posible final que la victoria de una inteligencia simulada, se haría insoportable,menos mal que tenia ingentes cantidades de libros que leer.No obstante lo que ocurrió fue peor,siempre recordare ese último turno de guardia.

ENTRADA TERCERA:

Entiendo el odio y el resentimiento como inherentes al ser humano, pero llevados hasta el final pueden hacer aflorar consecuencias fatales. Un grupo de desalmados terroristas sabían que yo iba en la misión , en intentaron acabar conmigo por cierto incidente en el pasado en la colonia de Mine del cual me acusaban. No voy a entrar en disquisiciones de lo que ocurrió en Mine, ni yo ni los terroristas (los cuales decían pedir justicia), somos jueces, pero lo que si es cierto es que no dudaron en detonar una bomba en la cubierta en la que estaba mi dormitorio,la cuatro,a eso yo no lo llamo justicia lo llamo venganza.Por fortuna no me encontraba allí.Gracias a unas cámaras que instaló, digamos de manera no autorizada, el coronel Grant pudimos ver quienes eran los terroristas, el cabo a cargo del coronel y dos personas más que despertó de las vainas de hibernación de una de las cubiertas. Aun sabiendo quienes eran no hubo tiempo para evitar la monstruosidad de la que fueron capaces. Una terrorista murio, junto con la suboficial, en el acto detonando la bomba, y dejando gravemente herido al coronel que arriesgó su vida para evitarlo.

Había que evitar que el fuego se extendiera por el resto de cubiertas, para ello las naves, cuentan con un sistema de mamparos que pueden cerrar herméticamente una cubierta para su posterior despresurización. Entiendo la obligación del ingeniero encargado de ello(eran un montón de vidas suspendidas en vainas de hibernación frente a la del coronel), pero no podiamos dejar que el coronel muriera en esa cubierta, después de forcejear con el ingeniero en el puente de mando y gracias a la suerte y la ayuda del señor vyn Feir pudimos sacar al coronel de la cubierta en llamas.La cosa no quedo allí, los otros dos terroristas tomaron como rehen al joven ingeniero que venia con nosotros, Virgil, querían que les entregásemos a la chica que iba con ellos (estos no sabian que habia muerto) o bien que me entregara yo. Mientras negociabamos con ellos, la situación era tensa y dificil, el coronel no queria dejar nada al azar y una vez se sintio recuperado se fue de nuevo a reducir a los dos terroristas que quedaban. Lo cual fue de gran ayuda ya que el tiempo se acababa y no teníamos nada para poder negociar con ellos.
Todo sucedió de manera rápida y repentina, consiguió acabar con uno de los terroristas pero el otro consiguio detonar las cargas que habian puesto en la cubierta seis,donde estaban la mayor parte de las provisiones un motor de fusion y mas vainas de hibernacion.Despues de tamañana catastrofe y de reducir al terrorista que quedaba(el cual ha sido encarcelado), los mamparos de proteccion no descendian para aislar la cubierta seis, aqui es donde el valeroso Virgil se jugo la vida para poder arreglar la situacion, saliendo al espacio omega para reparar aquello que fallaba,gracias a el lo podemos contar.

Las perdidas han sido muchas pero finalmente salimos del espacio omega entrando en orbita de Uvenn, era sobrecogedora la visión después de tanto tiempo, se veía un amanecer con el planeta verde al fondo mientras recibíamos un mensaje de la colonia perdida…. ¿que depararía el futuro?

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Diario de Sharanon vyn Feir
Bitácora - Sesión 1 (El Viaje)

Este es el diario personal y confidencial de Sharanon vyn Feir relativo a la expedición de Uvenn.

Tal y como he dejado estipulado en mi testamento, en caso de fallecimiento o desaparición, este diario deberá ser entregado a mi madre, Shara vyn Feir, o a cualquiera de sus legítimos herederos. No se autoriza la publicación ni la manipulación de cualquier clase de la información contenida en el mismo.

Entrada Primera.

Es frustrante. Estoy a un paso de partir a Uvenn y nos tienen a la espera de que la nave esté preparada. ¿Dos días? ¿Una semana? Nadie sabe nada. Intento controlar mis nervios.

Ayer estuve viendo nuestra nave, Eva. Mientras la mayoría hibernen, habrá grupos que se hagan cargo del funcionamiento de la nave. Formo parte de la última guardia. No entiendo porque me han nombrado parte del grupo, no tengo ni idea de mantenimiento ni de naves. Incluso pensé en poner una queja, bastante he pagado ya por el billete como para tener que trabajar como guardia de segudiad. Sin embargo lo pensé dos veces. El Coronel Grant, mando militar de la nave, y Yakov Seurel, diplomático de Evén serán parte de mi grupo junto con Virgil, jefe de ingenieros de Stellar Design, un viejo conocido que realizó trabajos para Vaircorp. Todos ellos pueden ser valiosos aliados en un futuro cercano. Aliados que no me sobrarán en Uvenn, tal y como me recordó Carolina.

Carolina Enderaiz, responsable de Stellar Design, nuestro “desinteresado benefactor” que se ha tomado la molestia de organizar esta expedición. Durante el cóctel de bienvenida acudió a intentar intimidarme y a recordarme lo insignificante que soy. Si es así y no tengo ninguna posibilidad, ¿por qué perdió su tiempo conmigo? Fue una señal de debilidad y un error de estrategia. Me pregunto cuantos errores más se permitirá.

Antes de la presentación y el cóctel conocí a una mujer más agradable que la Sra. Endariz. Maya, periodista y miembro de la expedición. Encantadora. Tuvo la amabilidad de enseñarme la nave ayer.

Entrada Segunda:

En unos minutos saldré para Eva, para mi destino. He ganado la primera batalla, parto con la expedición a Uvenn. Vaircorp resurgirá de sus cenizas.

Entrada Tercera.

Hemos llegado. El EVA orbita Uvenn. Desde la ventana de mi camarote observo el planeta verde y vienen a mi memoria todos los vyn Feir que me han precedido y que han soñado con este momento.

Hemos tenido un viaje accidentado que a poco estuvo de costarnos la vida a todos.

Un cabo que asignado a nuestra guardia despertó a dos de sus compañeros. Su intención era colocar una bomba en el camarote de Yakov. Al parecer Yakov tuvo algo que ver en cierto incidente en Mine y los terroristas quisieron ajustar cuentas. Me pregunto quien permitió que estos hombres se unieran a la misión y quien asignó a uno de ellos para una de las guardias. Espero que rueden cabezas a nuestra vuelta. Cuando saltó la alarma el Coronel Grant y Ariadna, suboficial del EVA, intentaron localizar a los “despertados” y al cabo Lazslo. Encontraron a una de los terroristas que hizo explotar la bomba que estaba manipulando. La suboficial Ariadna y la terrorista murieron en el acto quedando el Coronel Grant malherido en la cubierta cuatro que estaba en llamas. El técnico de la nave, Hideo, era partidario de despresurizar inmediatamente la cubierta 4 lo cual significaría la muerte del coronel. Pese a que su razonamiento pudiera parecer acertado ya que estaban en juego una veintena de vainas, se me antojaba inmoral dejar morir al general de aquella forma. Es curioso como afecta a tu forma de pensar el hecho de estar ante una situación extrema. Creo que salta a la superficie tu verdadero yo. Yakov y yo convencimos a Hideo para que esperase y así dar tiempo al coronel para salir de la cubierta. Me dirigí a la misma al objeto de entrar y ayudarle a salir, lo cual puede hacer justo antes de que se despresurizara la cubierta.

Aquí no terminaron nuestros problemas. Quedaban dos terroristas que habían tomado a Virgil como rehén, y amenzaban con volar la cubierta sexta, donde por desgracia se encontraba hibernando Maya. Después de recomponerse el Coronel Grant desapareció, asumimos que se dirigió sin más a acabar con los terroristas. Yakov se puso al frente de la negociación. Los terroristas pedían la entrega de la terrorista muerta (supongo que desconocían su estado tras la explosión de la bomba) y la entrega del propio Yakov. Hideo era partidario de entregar a Yakov (me pregunto que clase de putadas le hicieron sus padres de pequeño) mientras que Yakov y yo nos oponíamos a ello en la confianza de que el Coronel Grant resolviera la situación. Ante la falta de acuerdo con los terroristas se me ocurrió ganar tiempo. Les convencí de que la terrorista estaba bien pero inconsciente en la enfermería y que si la querían, debían ir ellos a buscarla. El plan era sencillo, disfrazar a Hideo como la terrorista y reducir a sus compañeros cuando fueran a buscarla a la enfermería. Sin embargo no hubo más tiempo, los terroristas hicieron explotar la bomba en la cubierta seis, incendiando la misma y dañando la estructura omega de la nave.

Nos encontramos ante un dilema. El protocolo establecía que se soltara lastre, es decir, que se lanzara al espacio la cubierta sexta. Sin embargo existía la posibilidad de que un técnico saliera al espacio y restableciera la integridad del campo. Para ello contábamos con 15 minutos. De nuevo teníamos la disyuntiva de intentar salvar o no las vidas de nuestros compañeros. La opción cobarde de soltar lastre matando así a más de veinte personas y perdiendo material importante para la supervivencia del resto se me antojaba inaceptable. Debíamos hacer todo lo posible para salvar a aquella gente, y de ello convencí a todos los demás.

El héroe de la jornada, Virgil, asumió valientemente la responsabilidad. Hideo, el otro técnico de la nave, se mostró reticente al principio, pero pudimos convencerle para que cooperase. Virgil reparó el campo y conseguimos in extremis reiniciar el campo (no sé cuantas veces golpeé el botón de reinicio hasta que le dio por funcionar).

Salvada la nave y la mayoría de sus ocupantes procedimos a despertar a la capitana. Una vez le contamos lo sucedido entro en cólera y nos soltó una sarta de tonterías en cuanto a lo “imprudente” que habíamos sido. Salvamos su nave y sus ocupantes actuando más allá del deber encomendado. No sé que más esperaba que hiciéramos. Asimismo me recriminó que llevase un arma ·escondida”. Lo cierto es que no he escondido el arma que portaba, nadie me indicó que estuviese prohibido llevar armas en la nave y este arma estuvo siempre en mi equipaje a la vista de cualquier comprobación.

Todos estos incidentes han servido para ganarme unos valiosos alidados y camaradas para mi labor en Uvenn. Por otro lado dudo que la capitana nos guarde rencor, ya que nos invitó al puente para escuchar el mensaje recibido desde Uvenn. Un mensaje de bienvenida y de solicitud de ayuda. ¡Hay supervivientes en Uvenn! El corazón me dio un vuelco cuando escuche su voz distorsionada. Mis probabilidades de éxito han aumentado exponencialmente.

Me muero de ganas de bajar a la superficie. Estoy moviéndome para intentar ser de los primeros en ser transportados.

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Bitácora de la capitana Maroko Hime
Bitácora - Sesión 1 (El Viaje)

Despertada una semana antes de llegar a Uvenn se me ha informado de una serie de graves incidentes que debo anotar en la bitácora de viaje del EVA.

El tercer grupo de guardia que se encargaría de la vigilancia descubrió el cuarto día tras despertar que el cabo Lazslo Dresden tenía planes de venganza contra Yakov Seurel, consejero de Edén que viaja como diplomático de la Confederación. Al parecer Lazslo, Aturo Enguiri y Bonni Maba (ambos dos despertados ilegalmente por el primero) querían asesinar a Yakov Seurel por el incidente de Ledan en Mine en el que una veta de sustancia omega se volvió inestable y se perdieron centenares de vidas, incluyendo, al parecer, familiares y amigos del que llamaré, “cuerpo infiltrado terrorista” o “terroristas”.

La terrorista Bonnie mientras manipulaba una bomba a distancia que iba dirigida contra Yakov, la estalló al encontrarse fortuitamente con la oficial al mando del EVA la Teniente Arianna Mara y con el Coronel Grant. En la explosión murieron la terrorista y, trágicamente, la teniente, quedando herido el Coronel, además afecto a los contenedores de suministros y herramientes del almacén de la cubierta 4 y ardieron 7 vainas de hibernación, muriendo 6 de sus ocupantes, quedando malherido el último y con pronóstico reservado. El oficial técnico Hideo despresurizó la cubierta completamente para apagar el incendio. Los informes del resto de la tripulación sugieren que Hideo casi dejó morir al Coronel en la cubierta 4, sin embargo como indica el oficial, no puedo dejar de mencionar que seis personas fallecieron y que, si se hubiera actuado antes, quizá sus vainas no hubieran ardido, aunque el coronel hubiera podido morir.

El Coronel Grant decidió actuar por su cuenta para neutralizar a los dos terroristas remanentes, que en el caos del fuego tomaron como rehén a Virgil Raybak, jefe de operaciones técnico de Stellar Design para ésta expedición. Virgil no estaba con el resto del grupo porque al parecer, encontraron cámaras inalámbricas que el Coronel confesó haber colocado para vigilar la nave sin mi autorización de capitán. Pediré que se abra un expediente disciplinario contra el Coronel una vez volvamos al espacio de la Confederación por asumir decisiones de seguridad en mi nave sin mi permiso; a su favor, las cámaras resultaron útiles para la resolución del conflicto con los terroristas.

Mientras el civil Sharanon vynn Feir y el consejero Yakov Seurel intentaron negociar el fin del chantaje terrorista, no con mucho éxito, pero sí con el suficiente como para dar tiempo al Coronel a acercarse a éstos, bien armados, con una torreta de posición y explosivos, que al verse acorralados por su superior, detonaron, dañando la integridad de la red de gralonium que nos permite la generación del campo subespacial. El procedimiento en éstos casos es soltar el lastre de las cubiertas afectadas por los daños, en éste caso la cubierta 6, lo que significaría la pérdida de 20 personas en vainas de hibernación, un generador de nuclear de fusión y medio año de provisiones para la expedición.

En una decisión muy cuestionable, que al parecer apoyaron el Coronel Grant, Yakov Seurel y especialmente Sharanon vynn Feir que portaba una pistola no documentada, Virgil Raybak salió al casco de la nave mientras viajaban en el espacio omega para reparar el nudo, en una ventana de menos de 15 minutos. Tuvieron éxito, pero si hubiera fracasado, se habría perdido la cubierta 6, a Virgil Raybak, y según las estimaciones de EVA, posiblemente también la cubierta 5, incluyendo el hangar beta con su transbordador.

Las pérdidas inventariadas son las siguientes: seis hombres fallecidos en la cubierta 4, tres en la cubierta 6, dos soldados/terroristas, la suboficial Arianna Mara, suministros por un mes en la cubierta 4 y 6 por el fuego, daños, aparentemente superficiales, en unos de los reactores de fusión, perdida de sustancia omega severa (es posible que no podamos dar un salto de vuelta hasta Edén directamente, pero al menos llegaremos hasta alguna colonia dentro del espacio de la Confederación) y daños severos en la integridad del EVA en las cubiertas 4 y 6. Del grupo terrorista sólo quedó vivo Lazslo Dresden, ahora aprisionado en las celdas del EVA.

Ante lo expuesto, mis recomendaciones son las siguientes: primero, los mandos militares de la Confederación deberían estudiar más cuidadosamente los historiales psicológicos de sus soldados para filtrar resentimientos políticos; segundo, el coronel Grant se excedió en sus atribuciones defensivas apartándome de una decisión en la nave que me correspondía únicamente y deberá responder ante un comité militar disciplinario; tercero: Yakov Seurel podrá ser un excelente consejero, sin embargo no exponerme a mi, al coronel y al Vanguardia la posibilidad de enemigos ha puesto en peligro la misión, y al igual que el coronel, deberá responder ante el tribunal de la Confederación; cuarto: Sharanon vynn Feir es un civil de una pequeña empresa que piensa que puede tomarse la justicia por su mano y saltarse la cadena de mando en un peligroso incidente, ¿cuántos civiles más hay en la expedición piensan lo mismo?, en lo sucesivo la Confederación debería replantearse el permitir a civiles incorporarse a misiones de reconocimiento en el que las decisiones se toman por la razón, no por el sentimiento; quinto: Virgil Raybak, un civil de Stellar Design, arriesgó la vida para salvar la cubierta 6 cuando, de otro modo, se hubiera perdido para siempre al soltar lastre: debería ser condecorado al valor por la Confederación.

Anotación final: al llegar a Uvenn recibimios un mensaje de socorro de una de las ciudades de la superficie. No podemos comunicarnos con ellos por radio, pero parecen habernos detectado. La tripulación está preparando ahora los transbordadores para el descenso. Quizá el ayudar a esa gente pueda compensar todas éstas muertes absurdas.
Fin de la entrada.

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